Tres preguntas, tres respuestas. Sin sesión larga ni proceso de fondo: la opción directa cuando lo que necesitas es salir de dudas sobre algo puntual.
No todo el mundo llega necesitando un trabajo profundo. A veces hay dos o tres cosas concretas rondando la cabeza y lo único que hace falta es una respuesta clara para poder seguir adelante.
En esta sesión formulas hasta tres preguntas y las respondo apoyándome en la herramienta que cada una pida —cartas, canalización breve o consulta directa—. Las preguntas cerradas funcionan mejor que las abiertas: cuanto más concreta sea la pregunta, más útil será la respuesta.
Es también la puerta de entrada más habitual. Mucha gente empieza aquí, comprueba cómo trabajo y decide después si quiere abordar algo más de fondo con otra de las sesiones.
No hay formularios ni pasarelas de pago. Todo se organiza por WhatsApp, de forma directa.
Me cuentas brevemente qué te trae y buscamos juntas un hueco que os venga bien a las dos.
Te envío el enlace de la videollamada y las indicaciones para llegar preparada a la sesión.
Sesenta minutos por videollamada, sin prisa. Solo necesitas un sitio tranquilo y conexión.
Te quedas con lo trabajado y con una vía abierta por WhatsApp para cualquier duda posterior.
Las priorizamos juntas al empezar. Si al terminar ves que necesitas más espacio, te propongo la sesión que mejor encaje con lo que ha aparecido.
Casi todas. No respondo consultas médicas, legales ni financieras, ni preguntas sobre terceras personas que no han dado su consentimiento.
Se reserva una hora, aunque muchas sesiones se resuelven antes. No cobro por minuto: cuando las tres preguntas están respondidas, terminamos.
Sí, y ayuda. Si me llegan con antelación puedo prepararlas y aprovechamos mejor el tiempo de la sesión.
Escríbeme por WhatsApp y me cuentas qué te trae. Sin compromiso: si veo que otra terapia encaja mejor con lo que necesitas, te lo diré.