Un trabajo silencioso sobre el campo energético. Menos palabras que en otras sesiones y más sensación física: la mayoría de las personas nota el cambio en el cuerpo antes de saber explicarlo.
El Shoen trabaja sobre el campo áurico, la capa energética que rodea al cuerpo. Cuando algo se estanca ahí —una emoción no digerida, un vínculo que sigue tirando, un periodo largo de tensión— se traduce en cansancio persistente, irritabilidad o esa sensación difusa de estar funcionando por debajo de lo normal.
Durante la sesión localizo esas zonas densas y trabajo sobre ellas. Tú no tienes que hacer nada activo: tumbarte, respirar y permitir. Buena parte del tiempo transcurre en silencio, y ese silencio forma parte del trabajo.
Es habitual salir de una sesión de Shoen con una mezcla de cansancio y ligereza, y que el efecto real se asiente durante las 48 horas siguientes. Por eso pido que no la agendes justo antes de un compromiso exigente.
No hay formularios ni pasarelas de pago. Todo se organiza por WhatsApp, de forma directa.
Me cuentas brevemente qué te trae y buscamos juntas un hueco que os venga bien a las dos.
Te envío el enlace de la videollamada y las indicaciones para llegar preparada a la sesión.
Sesenta minutos por videollamada, sin prisa. Solo necesitas un sitio tranquilo y conexión.
Te quedas con lo trabajado y con una vía abierta por WhatsApp para cualquier duda posterior.
Sí. El trabajo energético no depende de la proximidad física. La videollamada me permite verte, guiarte y confirmar contigo lo que va ocurriendo durante la sesión.
Un sitio donde puedas tumbarte sin interrupciones durante una hora, ropa cómoda y el móvil o el portátil apoyado de forma que yo pueda verte. Nada más.
Es frecuente notar calor, hormigueo, ganas de llorar o un sueño repentino. También es normal no sentir gran cosa durante la sesión y notar el cambio al día siguiente. Ninguna de las dos respuestas indica que haya funcionado mejor o peor.
Depende de lo que traigas. Para un momento puntual, una suele bastar. Para algo arrastrado durante años, lo hablamos al terminar la primera y decides tú.
Escríbeme por WhatsApp y me cuentas qué te trae. Sin compromiso: si veo que otra terapia encaja mejor con lo que necesitas, te lo diré.